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Category: Emprendimiento

Somos esclavos de nuestros miedos

¿Alguna vez han tenido el deseo de realizar algo en su vida, pero al momento de dar el primer paso, han decidido hacerse para atrás? La mayoría de veces, con el simple hecho de pensar lo complicado e imposible de llegar a cumplir un sueño vida, ni siquiera nos atrevemos a mover un solo dedo para realizarlo. Esto es porque somos esclavos de nuestros propios miedos y muchas veces, esclavos de los miedos de otros.

Creo que todos en algún momento hemos estado atrapados por el deseo de lograr algo, desarrollar algún proyecto o impulsar alguna idea.  Una de las razones de quedarnos en donde estamos, es el conformismo. Nos complace tanto quedarnos con los brazos cruzados,  nunca  pensamos en las repercusiones de no hacer nada para cambiar nuestro estado de vida.

Existen personas que se acomodan y conforman en con los talentos que poseen, porque creen que con eso es suficiente para lograr sus metas, triunfar o tener éxito, el problema está en que el talento no es lo único que necesitamos y no es suficiente para desarrollarnos como personas. Un ejemplo claro son los emprendedores, científicos y académicos con grandes ideas, que nunca llegarán a ser conocidos, porque creyeron en el talento que tenían en ese momento, era lo único que necesitaban para triunfar.  También he visto personas que culpan a otros por su falta de éxito, por no tener los suficientes recursos, talentos y habilidades para desarrollarse, pero a los únicos que se deben de culpar, es a ellos mismos.

De manera personal he pasado por varios retos en los últimos años, que me han ayudado a cambiar mis paradigmas de la vida. Creo firmemente que debemos de luchar cada momento por lo que queremos a través de encontrar lo que nos apasiona, buscar lo que nos hace felices y nos gratifica. La solución está presente en cada uno de nosotros, si encontramos la voluntad para hacerlo, no habrá nadie que nos pueda parar.

Creo que lo primero que deberíamos de hacer, es pararnos un momento y pensar exactamente lo que buscamos, antes de empezar. Debemos de saber rotundamente cuánto es lo que queremos sacrificar para lograrlo. Como me lo dijo un amigo alguna vez: no te duermas, no pares de trabajar únicamente por los miedos que tienes, porque cuando estés dudando de lo que haces, va haber alguien más trabajando arduamente en lo mismo que tú estés queriendo hacer, y esa misma persona va a seguir trabajando para ser mejor cada día, por ello, si ya diste el primer paso, entonces no pares, hasta lograrlo.

Un par de años atrás tomé una de las decisiones más importantes de mi vida. Claramente tenía dudas, pero mis sueños fueron más grandes que mis miedos, tomé la decisión y el reto de lograr lo que me propuse en ese momento, sin importar lo difícil que iba a ser el camino. A mi parecer me ha cambiado la visión de lo que es emprender, he pasado por estupendas experiencias de vida, he logrado metas que nunca creí lograr. Sigo en el camino y espero seguir aprendiendo de los errores y obstáculos que surjan, con una buena actitud todo es posible.

Como lo he dicho, lo la falta de una visión clara nos limita a desencadenarnos para afrontar el  día a día, pero si logramos crear una visión a futuro y tener la voluntad de forjar grandes cosas, les aseguro que llegaremos a desarrollarnos como las personas que alguna vez quisimos ser, a lograr lo que nunca imaginamos hacer y por sobre todo a disfrutar de las experiencias que alguna vez quisimos vivir. Nunca lo sabremos, sino tomamos la decisión de cambiar nuestro estado actual.

 

 

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